miércoles, 11 de agosto de 2010

Hoy comemos: farfalle a las prisas

Hambrientos pececillos: Qué mejor manera para aumentar el apetito que una rica receta de Chez Tribeca...

Soy de esas afortunadas que pueden comer en su casa y bien que lo hago, pero no siempre tengo todo organizado y las prisas requieren recetas fáciles y rápidas que puedas solucionar con lo que hay en la nevera... pues ésta es una de esas.

Apunten, queridos (para dos personas):

- Farfalle, macarrones o espagueti, penne o lo que les guste. En este caso voy a usar farfalle integral porque es lo que tenía en casa, pero todo sirve.

- Una cebolla grandecita.

- Tomate crudo maduro, dos piezas.

- Olivas negras (de esas latas que hay en el fonde de la despensa).

- Orégano, aceite y sal.

Se pone a cocer la pasta respetando los tiempos de cocción que figuran en el paquete (o no, ustedes mismos) mientras en una sartén mediana se pone a calentar aceite como unas tres cucharadas  soperas, o menos si estamos a régimen. Se pica con soltura y alegría la cebolla en cuadritos pequeños y se llora, porque es lo que único que pide la pobre como colofón a su corta vida, pues demósla gusto hombre...

Se vierte en la sartén la cebolla y se da vueltitas que se vaya haciendo a fuego no demasiado fuerte, más bien medio-alto. Mientras, se pican los tomates en cuadritos pequeños y se colocan en un bol cuidado que no pierda el jugo que sueltan. Se pican también olivas negras al gusto: de una lata, por ejemplo, la mitad está bien.

Se juntan con el tomate en el bol y cuando la cebolla ya está hecha, blandita y un poco dorada se añade el tomate con las olivas. Se dan unas vueltillas, pocas, lo justo para que tome un poco de temperatura el tomate y ya, sazonar con orégano y sal.

Servir la salsa sobre la pasta y a la mesa. A mí me gusta con un poco de parmesano espolvoreado por encima. Este plato es apto para vegetarianos, sanísimo y en unos quince-veinte minutos están comiendo.

Disfruten¡¡

Tengo manía especial a la gente que mezcla en la olla la pasta con la salsa. Y no digamos si encima sirve la olla en la mesa como si estuviéramos en un cuartel. Es algo que queda taaaaaaaaan feo, cutre y me da aspecto sucio. No cuesta tanto emplatar la pasta y servir la salsa por encima centrándola, sin manchar ni salpicar y queda muchísimo mejor: límpio, bonito y apetecible. En la mesa, ni ollas, ni tuppers ni señores sin camisa. Por favor¡¡

3 comentarios:

pepeltenso dijo...

pija

tribeca dijo...

jo, no encuentro un insulto lo bastante bueno para tí... pero lo sigo buscando¡¡

Josefina dijo...

Sé que lo correcto es echar la salsa encima de la pasta, pero el tema de la olla tiene su explicación: ¿sabes cómo se ponen los chavales la ropa cuando mezclan la pasta con la salsa, sobre todo si son spaguetti? Dentro de poco lo comprobarás.